Selección de sexo

La DGP es el único método eficaz probado

Beneficios de la selección de sexo


La DGP es el único método eficaz probado al 100% para diagnosticar el sexo del futuro bebé. Si se desea una niña, sólo los embriones que termine su carga genética en XX se transferirán al útero y en caso de desear un niño, sólo el embrión con la estructura cromosómica terminada en XY será transferido a la madre.

En España la selección de sexo no está permitida por la ley. Solo puede realizarse en los casos en que se puede evitar la transmisión de enfermedades genéticas ligadas al cromosoma X, como es el caso, por ejemplo, de la Hemofilia.

En cambio en Ucrania las pruebas genéticas están ahora disponibles para explorar la causa de la infertilidad. Los factores genéticos incluyen anormalidades cromosómicas, mutaciones en un único gen y síndromes monogénicas o multifactoriales.

¿Por qué mis embriones pueden tener patología cromosómica?


Alrededor del 70% de los embriones (tanto en el embarazo natural y después del tratamiento ART) no llegan a hasta el nacimiento del bebé, debido a un aborto involuntario durante el embarazo o a la interrupción de proceso de implantación. La razón principal es la presencia de anomalías cromosómicas (llamados "aneuploidía"), causadas por la pérdida o la presencia de un cromosoma extra o su parte.



Con el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) podemos estudiar la constitución genética o cromosómica de un embrión antes de transferirlo al útero para detectar si tiene alguna alteración.
Con el fin de realizar el análisis genético o cromosómico del embrión, en el Instituto de Reproducción CITIUS tomamos una muestra celular a los tres días de su extracción para su estudio. Con esta célula podemos realizar diferentes variantes del DGP:

  • Estudio cromosómico, en el que destaca la nueva técnica Arrays de CGH, para el análisis de alteraciones como número de cromosomas o de la estructura de estos
  • Estudio molecular para el estudio de los genes ante posibles casos de enfermedades genéticas como fibrosis quística o hemofilia